Cuando se creó la marca Alpine en 1978, no había
prácticamente nada parecido a lo que debería ser un buen sistema
de entretenimiento de automóviles, aparte de radios AM/FM convencionales.
Desde entonces nuestra misión no ha cambiado casi nada: proporcionar
a los conductores exigentes y entusiastas del audio los sistemas de entretenimiento
de medios móviles más selectos que permita la técnica.
Los modelos con los que debutamos en esos primeros años se hicieron
famosos por su reproducción musical de gran fidelidad, su impresionante
potencia y la excelencia de su diseño. El precio no fue un obstáculo
para aquellos clientes iniciales. De hecho, nuestros primeros productos eran
hasta el triple de caros que los sistemas existentes en el mercado. Pero para
un número cada vez más numeroso de seguidores de Alpine, sólo
era pagar un precio módico por lo último en experiencia de sonido
sobre ruedas. |